Pensionados a la deriva


José Darío Arredondo López

“Mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad social persistan en nuestro mundo, ninguno de nosotros realmente puede descansar” (Nelson Mandela).

Los jubilados y pensionados del Isssteson son los más afectados por el problema no resuelto de la mala administración y el saqueo de recursos que ha sufrido el Instituto que, por ley, debiera encargarse de los servicios de salud y seguridad social de los trabajadores del Estado y organismos afiliados.

Las pensiones debieron ser pagadas el lunes 6 y el martes 7, sin embargo todavía el viernes 10 una buena parte de ellas no habían sido cubiertas, dejando a los trabajadores retirados y sus familias en total indefensión.

Sin embargo, el gobierno de Claudia Artemisa Pavlovich Arellano de Torres se prepara a irse tan campante, con viento fresco y con el discurso del deber cumplido, frente a una deuda pública que ha crecido desmesuradamente.

Sexenio mediático dedicado a proporcionar generosas cantidades de atole con el dedo, de fotos graciosas donde se inauguran tramos de calles pavimentadas, entrega de obras municipales y otras menudencias que debieran ser acreditadas a las gestiones de los alcaldes o al gobierno federal.

Sentimos que se gobernó de los labios para afuera, como si por el simple hecho de ser mujer las cosas iban a ser distintas, como si el PRI pudiera romper la cadena de despropósitos y agandalle del PAN, su cogobernante.

Bueno, pues a la hora de redactar este comentario no se había depositado la pensión mensual completa de la nómina de los pensionados.

Algunas organizaciones por su cuenta o por convocatoria del Movimiento 30 de Julio, se hicieron presentes para esperar el arribo del presidente López Obrador en los espacios cercanos al nuevo Hospital General, esgrimiendo pancartas y buenas razones que fundamentan su protesta.

El reclamo ciudadano es por definición justo, y debe atenderse con prontitud: pago puntual de las pensiones, atención médica oportuna y abasto de medicamentos, equipos y materiales de curación en clínicas y hospitales.

Queda claro que el desabasto de medicamentos es producto de una mala administración de los recursos, del avance de las subrogaciones y la absurda dependencia de proveedores con una agenda centrada en el lucro y no en la atención de la salud.

Los negocios e intereses privados han tomado de rehén a la seguridad pública, se han servido del erario, inflando precios y generando escasez selectiva cuando les conviene,

con la consecuente derrama de estímulos y compensaciones a sus cómplices en la administración pública.

La experiencia del Isssteson y su ruta hacia el fracaso debe mover a la reflexión, a la toma de decisiones donde el objetivo central no puede ser otro sino el rescate por parte del Estado de la seguridad pública y los derechos de los pensionados y jubilados reconocido nacional e internacionalmente.

La receta más simple y efectiva debe ser la total transparencia del origen y la asignación de los recursos, la austeridad y la priorización del gasto, el total compromiso con los derechohabientes más vulnerables que son los trabajadores retirados y sus familias, el garantizar el cumplimiento del compromiso y la responsabilidad del gobierno para con ellos, ya que su vida laboral estuvo dedicada al servicio del Estado y las instituciones afiliadas.

En consecuencia, se debe refrendar y hacer visible la obligación del gobierno de responder solidaria y subsidiariamente ante cualquier problema o quebranto financiero que sufra el Isssteson, tal como lo señala la Ley orgánica del Instituto.

Hoy los trabajadores activos y los jubilados marchan y protestan contra la irresponsabilidad de las autoridades, dedicadas a poner parches donde se requieren medidas de mayor calado en el rescate de la seguridad social de Sonora.

Esperemos que el nuevo gobierno cumpla su compromiso de campaña y, en efecto, “meta las manos a fondo en el caso del Isssteson” y garantice el cumplimiento de la ley y actúe honrando los deberes y valores sociales y políticos que emanan de la filosofía de la 4T.

Los trabajadores jubilados y pensionados viven de su pensión. Merecen y reclaman respeto y consideración, porque el recibo de la luz, del agua y demás no se pagan solos.

Se espera una respuesta que en realidad lo sea, porque los hechos pueden más que las palabras.

http://jdarredondo.blogspot.com

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