Hermosillo, Sonora, a 15 de mayo de 2026.- La Universidad de Sonora considera inapropiado que, en un momento que debe prevalecer el entendimiento y la responsabilidad compartida, el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) haya optado por utilizar un discurso de confrontación y descalificación, en lugar de valorar el esfuerzo extraordinario, y financieramente responsable, realizado por la institución durante todo el proceso de revisión salarial 2026.
La administración universitaria mantuvo abiertas las mesas de negociación y trabajo, presentó propuestas concretas, ofrecimientos económicos documentados y alternativas viables orientadas a beneficiar a la planta académica, siempre bajo una premisa fundamental: proteger tanto los derechos laborales como la estabilidad financiera de la universidad.
Entre los ofrecimientos realizados se encuentran: un incremento del 4% directo al salario para todo el personal académico, retroactivo al 20 de marzo de 2026, un ajuste adicional del 1% para docentes de asignatura en niveles A y B, y apoyos para cláusulas de monto fijo, entre otros. Este esfuerzo incluye recursos extraordinarios por más de 12 millones de pesos en apoyos adicionales.
Otro tema, que la dirigencia sindical no ha valorado en su justa dimensión, son las gestiones y el compromiso histórico de apoyo por parte del gobierno del estado relacionadas con la regularización de adeudos históricos del ISR ante el SAT, problema que implica un alto riesgo para todos los empleados de la universidad.
Afirmar que existió desinterés o falta de voluntad resulta incompatible con los hechos y con las propuestas formalmente entregadas. Es faltar a la verdad.
La universidad reconoce plenamente las limitaciones económicas que enfrentan las y los académicos, así como el deterioro histórico del poder adquisitivo.
Precisamente por ello, la institución realiza compromisos, dentro de sus capacidades y sin comprometer su estabilidad futura, que también es la de su planta trabajadora.
Es importante precisar que las resoluciones jurisdiccionales relacionadas con el emplazamiento a huelga fueron emitidas por autoridades competentes y en el marco de procedimientos legales establecidos. La universidad no dicta resoluciones judiciales ni interviene en las decisiones de los tribunales.
La Universidad de Sonora rechaza categóricamente cualquier intento de presentar a la institución como autoritaria o ajena al diálogo. Durante todo el proceso se sostuvieron reuniones y mesas de trabajo en las que participaron representantes institucionales con plena capacidad de negociación. Aún hoy, con una suspensión de actividades y toma de instalaciones fuera del marco de la ley, la universidad mantiene sus ofrecimientos.
La comunidad universitaria merece información completa y responsable. Hoy más que nunca, la universidad necesita visión de futuro, responsabilidad y compromiso con el interés colectivo.
La institución seguirá construyendo acuerdos, pero sin descuidar el futuro de miles de estudiantes, trabajadores y trabajadoras universitarios, cuyo proyecto de vida está relacionado con esta gran institución.






























