Hermosillo, Sonora a 13 de mayo de 2026 (Gabriel Benitez).- Trabajadores jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) realizaron este miércoles una nueva manifestación en el cruce del bulevar Morelos y Periférico Norte, para denunciar afectaciones derivadas de la modificación al artículo 127 constitucional, mediante la cual el Gobierno Federal aplicó topes a las pensiones de empleados de confianza de empresas paraestatales.
Los inconformes señalaron que la nueva disposición ya comenzó a impactar sus ingresos desde el mes pasado, luego de que la reforma fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) a principios de abril, situación que consideran violatoria de derechos previamente adquiridos por trabajadores retirados hace varios años.
Bayardo Manuel Cerecer Castro, representante del movimiento, explicó que inicialmente la presidenta de México anunció en febrero que se revisarían únicamente pensiones otorgadas de manera discrecional a altos directivos que no cumplían con los requisitos legales para jubilarse, postura con la que dijeron estar de acuerdo, siempre y cuando se investiguen casos irregulares.
Expuso que al publicarse el decreto federal, la modificación se extendió a todos los empleados de confianza de las paraestatales, incluyendo jubilados que ya habían concluido sus procesos laborales y obtenido resoluciones definitivas ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.
“En el país existen alrededor de 100 mil familias afectadas por esta medida, mientras que en Sonora calculan cerca de cinco mil casos”, expresó.
Ante esa situación, añadió que el principal reclamo radica en la aplicación retroactiva de la reforma, ya que consideran que debió aplicarse únicamente a trabajadores en activo con expectativa futura de jubilación.
Detalló que muchos de los retirados tienen actualmente entre 70 y 75 años de edad, por lo que resulta prácticamente imposible reincorporarse a la vida laboral para compensar la reducción de ingresos.
Asimismo, manifestó incertidumbre debido a que el tope de las pensiones depende del salario presidencial, el cual puede variar cada año.
El representante de los jubilados señaló que entre sus exigencias destacan el respeto a los convenios jubilatorios ya establecidos, evitar la retroactividad de la ley y revisar individualmente cada pensión para detectar posibles irregularidades, dejando intactas aquellas que fueron otorgadas conforme a derecho.
“Si alguna pensión fue mal dada, que se actúe en consecuencia, pero las que están bien que se respeten”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó que la reforma solamente afecta a empleados de confianza de empresas paraestatales, excluyendo a sindicatos, Fuerzas Armadas, integrantes del Poder Judicial y funcionarios relacionados con la actividad política, lo que calificaron como una medida restrictiva y desigual.
Bayardo Cerecer recordó que durante la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum al estado entregaron un pliego petitorio en el aeropuerto, mientras que el gobernador Alfonso Durazo recibió a una comitiva de jubilados para escuchar sus planteamientos y comprometerse a enviar un informe sobre la situación al Gobierno Federal.































