El Pontífice pidió orar por las naciones en conflicto y las familias heridas por la violencia, marcando la agenda de un año crucial para la Iglesia.
CIUDAD DEL VATICANO a 01 de enero de 2026.- El Papa León XIV inauguró el año 2026 haciendo un ferviente llamado a la paz, dirigiendo su mensaje tanto a las naciones devastadas por la guerra como al seno de los hogares afectados por el dolor.
Durante la tradicional misa en la Basílica de San Pedro y posteriormente desde la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice subrayó que el 1 de enero conmemora el Día Mundial de la Paz de la Iglesia Católica.
En su oración del Ángelus, el Sucesor de Pedro extendió una invitación universal: “Recemos todos juntos por la paz: primero, entre las naciones ensangrentadas por el conflicto y el sufrimiento, pero también dentro de nuestros hogares, en familias heridas por la violencia o el dolor”.
Este mensaje, transmitido por los canales oficiales del Vaticano y marcado por conflictos prolongados en Europa del Este, Oriente Medio y otras regiones, según el análisis de organismos internacionales como la ONU.
Tras la intensa agenda navideña, el Pontífice tiene previsto un mes de enero de gran importancia institucional
El próximo 6 de enero, León XIV celebrará la festividad de la Epifanía y presidirá la ceremonia para cerrar oficialmente el Año Santo 2025.
Este jubileo extraordinario, que ocurre cada cuarto de siglo, ha atraído a millones de peregrinos a Roma durante los últimos doce meses, revitalizando la vida religiosa y turística de la ciudad, de acuerdo con reportes de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Inmediatamente después, los días 7 y 8 de enero, el Papa convocará a una reunión plenaria de todo el Colegio de Cardenales.
Este encuentro, que incluirá tanto a los cardenales electores como a los no electores, revive una tradición de consulta que había sido poco utilizada en el pontificado anterior.
Analistas vaticanos ven en este gesto un claro estilo de gobierno sinodal y consultivo, donde el Papa buscará el consejo de los “príncipes de la Iglesia” sobre los desafíos de gobernar a los 1,400 millones de fieles católicos en el mundo.


























