Gracias por todo, Carmelita (1939-2021), la primera actriz falleció ayer luego de haber permanecido casi un mes en coma. El medio artístico la llora


La actriz Carmen Salinas falleció a los 82 años, luego de haber permanecido hospitalizada y en coma casi un mes después de haber sufrido un derrame cerebral.

“Agradecemos todos los mensajes de apoyo y muestras de respeto hacia nuestra familia, así como las muestras de cariño y oraciones que brindaron a nuestra amada Carmelita Salinas”, se informó en un comunicado puesto en las redes sociales de la actriz.

Nacida en Torreón, Coahuila, el 5 de octubre de 1939, la actriz, política y empresaria Carmen Salinas Lozano contó con alrededor de 155 créditos en cine y televisión, además de encabezar como actriz y productora, desde 1997 hasta 2013, el musical Aventurera, en el que pasaron diferentes actrices como Edith González, Niurka, Itatí Cantoral y Susana González, entre muchas otras, llevando la historia por toda la República Mexicana y parte de Estados Unidos.

El debut de Carmen Salinas, quien también fue militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue en la telenovela Casa de vecindad, en 1964, de la mano del director y productor Ernesto Alonso. Ahí compartió créditos con Enrique Álvarez Félix, Jacqueline Andere, Ofelia Guilmáin y Julissa.

A partir de ese momento, Ernesto Alonso se volvió su productor de televisión de cabecera y le siguieron proyectos de su mano como La razón de vivir (1966), Frontera (1967) y La sonrisa del diablo (1970).

Fue con la película La vida inútil de Pito Pérez, en 1970, de Roberto Gavaldón y junto a Ignacio López Tarso, con la que Salinas ingresó al cine mexicano

El director la volvió a invitar para ser parte de nuevas historias como Doña Macabra (1972) y Las cenizas del diputado (1977).

Sin embargo, en su trayectoria también hay otros directores como Alberto Isaac en El rincón de las vírgenes (1972), así como Tívoli (1975). El director Edgardo Gazcón guio sus pasos en El diablo en persona (1973) y el mismo Alfonso Arau la dirigió en Calzonzin inspector (1974).

El multipremiado Luis Alcoriza, a quien Salinas consideró como uno de sus maestros, la dirigió en Las fuerzas vivas (1975), A paso de cojo (1980) y Día de muertos (1988).

Años más tarde, Arturo Ripstein la incluiría en El lugar sin límites (1978), con Roberto Cobo, Ana Martín y Gonzalo Vega; e Ismael Rodríguez la haría parte de Ratero (1979), Burdel (1982), Corrupción (1984) y Reclusorio (1997), mientras que María Novaro la llamaría para Danzón (1991) y ese mismo año formaría parte de Ciudad de ciegos, entrando al entonces “nuevo cine mexicano” y después participando Hombre en llamas (2004), con Denzel Washington y Zapata: El sueño del héroe (2004).

Carmelita fue ama y señora del cine de ficheras, pero en el boom del nuevo cine mexicano la rompió en Todo el poder (2000), de Fernando Sariñana, con su línea: “¡Ay, cabrones! ¡Párense, putos! ¡Agarren a esos pinches ratas!”. La frase fue tomada hasta para compilados de música electrónica, rock en español y cualquier mezcla realizada y vendida por la piratería.

LA CORCHOLATA, EL BARRIO Y LAS FICHERAS

Uno de sus personajes más recordados es La Corcholata, personaje alcohólico y gracioso que siempre intentaba colarse al cabaret en la cinta Bellas de noche, de 1975, dirigida por Miguel M. Delgado y protagonizada por Sasha Montenegro y Jorge Rivero. A partir de ese momento, repetiría el personaje en Las ficheras: Bellas de noche, (1977) y Noches de cabaret (1978).

Carmen Salinas retrató el contexto del mexicano en diferentes épocas, así como los personajes de barrio de una ciudad y un país en desarrollo, como en Tarjeta verde (1978), El secuestro de los cien millones (1980), ¡Qué viva Tepito! (1981), D.F. / Distrito Federal (1981), Los fayuqueros de Tepito (1982) y una de sus interpretaciones más sentidas, Mexicano ¡tú puedes! (1985), del director José Estrada.

También fue parte del llamado cine de ficheras en Las cariñosas (1979), Muñecas de medianoche (1979), La pulquería (1981) y Las noches del Blanquita (1981), entre otras.

A la TV regresó con dos títulos de la trilogía protagonizada por Thalía, María Mercedes (1992) y María, la del barrio (1995), y desde luego, con su mentor Ernesto Alonso en La antorcha encendida (1996).

Participante en programas como Parodiando y conductora de Hasta en las mejores familias, tiene entre sus más recientes telenovelas Mi marido tiene familia y su papel como Magos Domínguez Negrete en la recién estrenada historia Mi fortuna es amarte.

También destacan en su haber series como ¡Cachún, cachún, ra, ra!, Mujeres asesinas, como Carmen Honrada, Los simuladores, La familia P.Luche, María de todos los Ángeles y Nosotros los guapos.

Imitadora

En sus inicios, cantó para estaciones de radio como la XEDN, XEPB y XETB, de Torreón, presentada por su hermana Josefina, quien también cantaba. Además, fue parte del programa Matinées toficos, donde comenzó a explorar la imitación en radio.

Las imitaciones le abrieron la puerta del teatro de revista, donde debutó en 1955 en el Follies, de Raúl Zabala y Arturo Hernández, y luego de que Germán Valdés Tin Tan interviniera para que la aceptaran. Tiempo después haría del Teatro Blanquita uno de sus hogares, además de recorrer centros nocturnos como El Patio, entre otros.

Tras este incidente, logró volver al teatro en Cada quien su vida, en 1994, y también fue parte de Vine, vi y mejor me fui y Aprendiendo a ser señora, para después dedicar gran parte de su vida a Aventurera

Su faceta como imitadora fue conocida por recrear a figuras como Lola Beltrán, Celia Cruz, Yuri, Lucero, Alejandra Guzmán, María Félix, Amalia Mendoza y Lupita D’Alessio, entre la década de 1970 y 1980. Fue madre del músico, pianista y compositor Pedro Plascencia Salinas, quien hacía los arreglos para tales imitaciones, por lo que a su muerte, debido al cáncer, en 1994, la actriz decidió dejar de hacerlo al no tenerlo a su lado. También tuvo una hija de nombre Eugenia.

En 2013, la obra de revista Perfume de Gardenia reconoció su trayectoria y un año después, el Museo del Cine Mexicano también le hizo un homenaje por su extensa carrera y huella en el cine, tributo que se repitió en su natal Coahuila y más tarde en Guadalajara.

Chiva de corazón

Es la Carmelita recordada por los millennials, la de la mentada de madre, además de ser fiel seguidora de las Chivas Rayadas del Guadalajara. La actriz, como Sergio Corona hacía con El Loco Valdés, solía apostar con compañeros americanistas de su casa Televisa. Por ejemplo, en 2012, el Rebaño Sagrado tundió a las aguilitas 3-1 y obligó a figuras del programa Hoy a pagarle con un baile de mambo al aire.

Ahí mismo, Salinas dijo ser comadre de los abuelitos del último ídolo de exportación del equipo de Amaury Vergara, el Chicharito Hernández. Luchita y Tomás Balcazar, los parientes del goleador, le regalaron una playera que portaba, a menudo, con orgullo.

También estuvo presente en el campeonato rojiblanco que se consiguió en el Estado Jalisco en contra de los Toros Neza, en esa ocasión estuvo acompañada por Edith González.

Hoy, el rebaño llora el fallecimiento de su madrina vitalicia.

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