Firman convenio de colaboración el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Arizona Historical Society de Tucson, Az


Sumar esfuerzos para el desarrollo de acciones y actividades en común como el préstamo de diversos objetos culturales de importancia histórica, que promuevan la difusión cultural y el reconocimiento de la identidad a la región fronteriza compartida por Estados Unidos y México, es el principal objetivo a cumplir del convenio que hoy suscriben en Nogales, Sonora, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Arizona Historical Society.

El protocolo de la firma se realizó en el Templo de la Purísima Concepción en Nogales, Sonora, con la participación de James Burns, Director ejecutivo de la Arizona Historical Society, del Mons. José Leopoldo González González, Primer obispo de la Diócesis de Nogales, Sonora, así como del Arq. Juan Manuel Garibay López, Coordinador Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, del Antrop. José Luis Perea González, Director del Centro INAH Sonora, así como de invitados especiales como el Lic. Rafael Barceló, Cónsul General de México en Tucson, Arizona, Lic. Librado Macías, Presidente Municipal de Caborca, Sonora, el Pbro. Enrique Pérez Báez, párroco del Templo de Nuestra Purísima Concepción de Caborca, así como de su patronato representado por la señora Judith Reyna y el Mtro. Marco Antonio Uribe, abogado del Centro INAH Sonora.

Dentro de este marco de colaboración, como primera actividad se realizará a corto plazo, el retorno a México de una pila bautismal del siglo XVIII y un aspersor de agua bendita, a su lugar de origen: el Templo de la Purísima Concepción de Caborca en Sonora, donde será exhibida al público en general, con los protocolos de seguridad y salud, a establecerse.

La pila corresponde a una pieza bautismal fabricada en el siglo XVIII, forjada en cobre, ovalada, con diseño multilobulado en floriforme, está grabada y pintada a mano con en rojo y blanco, con motivos diversos de pétalos verdes y naranjas; contiene una tapa y un cerrojo de hierro remachado en forma de lágrima, cuyo uso principalmente se dio en el siglo XIX, como receptáculo de agua bendita en la antigua misión de Caborca.

El otro bien cultural, complemento de la pila, es un aspersor de agua bendita, fabricado de cobre en el siglo XIX, con un asa para facilitar su uso dentro de las actividades que realizaban los clérigos. También fue labrado a mano y va de juego con la pila, anteriormente mencionada.

El Mons. José Leopoldo González dio la bienvenida a este importante evento que marca un testimonio más de la cooperación que se tiene entre Arizona y Sonora, siendo esta firma, una evidencia de la recuperación del patrimonio cultural, por lo cual la Diócesis de Nogales está completamente agradecida.

Por su parte James Burn expresó “la Sociedad Histórica de Arizona está muy complacida de regresar este objeto sagrado, es una ocasión histórica que se debe valorar. El retorno de esta pieza, corrige un error, pertenece y debe estar en Caborca, por ser una pieza clave dentro de sus significados como misión, por ello nuestro compromiso aquí efectuado”.

“El presente acto es sumamente significativo para la historia de Sonora y Arizona, el retorno de un bien cultural de gran relevancia, en una región que compartimos por cientos de años entre ambos países, con un patrimonio a proteger y disfrutar, por lo que resulta motivador la firma de este convenio, que nos permitirá realizar colaboraciones en beneficio regional”, mencionó el Antrop. José Luis Perea González.

Caborca ha demostrado una gran labor en la protección de su patrimonio cultural, ha demostrado un constante interés, empeño y dedicación en recuperarlo y divulgarlo, lo que demuestra el papel que las comunidades y municipios pueden desarrollar en la preservación de estos bienes culturales.

El cónsul Rafael Barceló reconoció “la labor que hace el INAH para la preservación de este patrimonio religioso, que, en ocasiones, como ésta, con la colaboración de la iglesia y sus patronatos, así como con sus autoridades municipales, hacen posible que las nuevas generaciones conozcan su historia e identifiquen el significado de su presente, por lo que, en estos momentos, hay mucho que celebrar”

Por su parte el Arq. Juan Manuel Garibay expresó que el regreso de la pila bautismal está enmarcado en una iniciativa presidencial por el reconocimiento y valoración de nuestro patrimonio cultural, que está ligada a la realización de una magna exposición en el Museo Nacional de Antropología.  Felicitó la colaboración de los participantes en el convenio y conminó a que se siga impulsando la conservación y divulgación del patrimonio cultural de Estados Unidos y México.

Arizona y Sonora no solo comparten una frontera, donde existe un vasto patrimonio prehistórico, prehispánico e histórico, sino también una herencia patrimonial y con ello una responsabilidad de preservarla, por lo que el INAH continuará impulsando acciones que favorezcan la investigación, rescate, conservación de este patrimonio compartido, así como estará impulsando nuevos espacios de cooperación binacional para ello.

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