Hermosillo, Sonora; 20 de marzo de 2026.- “La felicidad no es todo el tiempo, está hecha de momentos y de actitudes”, coincidieron la señora Silvia Valdez Rivas, de 88 años de edad, y sus hijas Guadalupe, Rosa María y Silvia Isela Borgo Valdez, las cuatro jubiladas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Sonora (Isssteson) y felizmente alumnas de los talleres de la Casa Club.
Y es que, en el marco del Día Internacional de la Felicidad que se celebra este 20 de marzo, las cuatro jubiladas, llamadas cariñosamente el “Clan Borgo”, encontraron en Casa Club de Isssteson en Hermosillo un sitio donde “inyectan vitaminas y energía a la vida de cada una de nosotras, no solamente los compañeros y compañeras, sino el personal también”.
Doña Silvia es jubilada por el Colegio de Bachilleres de Sonora, al igual que su hija Guadalupe. Rosa María, por su parte, laboró en DIF Sonora y Silvia fue maestra por la Secretaría de Educación y Cultura. Las tres, así como dos hermanos varones, han recibido la misma dosis de felicidad desde que eran menores de edad, pese a las dificultades que atravesaron.
Actualmente, gracias al apoyo del gobernador Alfonso Durazo, Isssteson ofrece talleres y un espacio de esparcimiento en cuatro Casas Club ubicadas también en San Luis Río Colorado, Nogales y Cajeme, y para el “Clan Borgo”, pertenecer a Casa Club del Jubilado de Hermosillo les ha brindado la oportunidad de estrechar lazos familiares que van más allá de ser apoyo; ahora son como amigas incondicionales que comparten y viven experiencias nuevas.
Para Guadalupe, o Puppy, como la llaman su familia y amigos, en la Casa Club han encontrado “una familia gigante”, donde hay una felicidad como en ninguna otra parte, incluso en el personal que las atiende, pues destacó que son profesionales que saben las necesidades de las personas jubiladas y muestran disposición, empatía y paciencia en el trato.
En lo anterior coincidió Rosa María, al señalar que “el personal comprende muy bien a la tercera edad, parece que los eligieron a todos los que trabajan aquí”, mientras que Silvia Isela destacó que en Casa Club “todos somos iguales y nos hacen sentir que nos merecemos esa atención”.
Las cuatro celebran la felicidad todos los días, se rodean de amigas y amigos, comen juntas, disfrutan de una tarde de café e incluso planean un viaje que sume experiencias, y en esta felicidad que hoy sienten, la Casa Club del Jubilado y Pensionado de Isssteson y su personal ha puesto su granito de arena y, como expresó doña Silvia: “Mientras se pueda, vendremos”.






























