La exsenadora Alejandra León Gastélum aclaró que no fue detenida por autoridades de Estados Unidos, sino retenida por más de 11 horas e interrogada en la garita de Calexico sobre la crisis política, la corrupción y los nexos del oficialismo en Baja California.
Estados Unidos a 02 de octubre de 2026 (EMEEQUIS).- El cruce fronterizo entre Mexicali y Calexico se convirtió en el escenario de una jornada interminable para la exlegisladora federal Alejandra León Gastélum. Lo que comenzó como un rumor veloz y alarmante en las redes sociales sobre su presunta captura por parte de las autoridades estadounidenses, terminó por destapar un episodio de alta tensión política, marcado por los reflectores de las agencias migratorias y la sombra de los escándalos que sacuden a la cúpula de Baja California.
“ME RETUVIERON, NO DETUVIERON”: LA VOZ DE LA EXPOLÍTICA
Frente a la marea de especulaciones digitales que daban por hecho su paso por los separos migratorios, la propia exsenadora decidió tomar el control de la narrativa. A través de un mensaje de audio difundido en sus redes sociales, descartó de tajo cualquier privación ilegal de su libertad o la existencia de cargos penales en su contra, aclarando que su situación obedeció estrictamente a un protocolo de revisión administrativa.
Para disipar cualquier duda sobre el malentendido, la política relató textualmente:
“Escribiéndome por todos lados de que si fui detenida, que no sé qué. No, miren, aquí estoy en el aeropuerto. Voy… voy rumbo a México porque es cumpleaños de mi hija. No me detuvieron. Pasé caminando acá a México y y nada más me pasaron a segunda revisión, siempre me pasan a segunda revisión.”
Con estas palabras, buscó calmar el revuelo digital y confirmar que, tras concluir las diligencias, pudo continuar con sus planes de viaje sin mayores contratiempos.
LAS AGENCIAS Y LA TORMENTA POLÍTICA DE BAJA CALIFORNIA
El núcleo de la retención no respondió a un trámite ordinario. La intervención de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y diversas agencias de seguridad se adentró en terrenos delicados: la profunda crisis política, los señalamientos de corrupción y los nexos con redes delictivas que envuelven al oficialismo bajacaliforniano.
Este escrutinio extranjero ocurre en medio de un clima diplomático sumamente complejo, marcado por la revocación de visados y las investigaciones financieras del Departamento del Tesoro de EE. UU. en contra de figuras del entorno cercano de la gubernatura, como Carlos Torres.
Al explicar por qué las agencias pusieron la mira sobre ella, León Gastélum apuntó directamente hacia la turbulencia del partido guinda en la entidad:
“Y nuevamente pues me tienen ahí en entrevistas, eh pues por todo el tema que está pasando aquí con con Morena en Baja California, con Marina del Pilar, con Carlos Torres, con Alejandra del… o sea, el tema pues obviamente yo no soy de ese grupo político y y y pues nada que ver.”
UN DÍA ENTERO BAJO LA LUPA MIGRATORIA
León Gastélum admitió que someterse a filtros rigurosos ya es parte de una rutina conocida, pues desde hace aproximadamente un año ha sido objeto de revisiones secundarias similares de manera constante.
La narrativa de aquel jueves 1 de octubre dibuja una jornada de más de once horas bajo el resguardo de las oficinas migratorias:
“Desde las 9:30 de la mañana empecé a hacer fila por la garita nueva, digo, por la garita vieja, pero peatonal.”
“Me entrevistaron de todas las las áreas de departamentos ahí de agencias y todo.”
“Me dejaron pasar a a Estados Unidos ya en la noche. Sí, como a las… como a las 8:30, 9:00 de la noche. No estuve detenida, estuve en entrevista, en segunda revisión, pero no estaba detenida.”
PUNTOS CLAVE:
Retención fronteriza prolongada: Alejandra León Gastélum permaneció bajo custodia y filtros de revisión en la garita de Calexico durante más de 11 horas.
Deslinde de acusaciones: La exsenadora aclaró de forma categórica que no fue detenida por la justicia estadounidense, sino sujeta a entrevistas de segunda revisión por parte de la CBP.
Foco en la crisis local: Los interrogatorios de las agencias extranjeras estuvieron marcados por la tensión política generada en torno a la administración de Marina del Pilar Ávila y los casos que envuelven a Carlos Torres.

























