Julio Alfonso López se coronó campeón en Sambo de Combate, mientras Óscar Coronel obtuvo la medalla de plata en Sambo Sport.
Hermosillo, Sonora a 14 de septiembre de 2026.- Con una medalla de oro y otra de plata, la representación de Sambo Sonora dejó constancia de la calidad de los atletas sonorenses durante el Campeonato Internacional de Sambo, celebrado en el Centro Deportivo “Guelatao” de la Ciudad de México.
La delegación hermosillense participó en las modalidades de Sambo Sport y Sambo de Combate, enfrentando una competencia de alto nivel dentro de un evento Inter Clubes de Artes Marciales, avalado por la Federación Internacional de Sambo (FIAS) y la Federación Mexicana de Clubes, Entrenadores y Atletas de Sambo (FEMECEAS).
El resultado fue contundente para Sonora.
En la modalidad de Sambo Sport, categoría Senior hasta 71 kilogramos, Óscar Coronel consiguió la medalla de plata, luego de protagonizar una destacada participación frente a representantes de otras entidades y clubes.
Por su parte, Julio Alfonso López subió a lo más alto del podio al conquistar la medalla de oro en Sambo de Combate, categoría hasta 85 kilogramos, convirtiéndose en uno de los principales protagonistas de la representación sonorense.
Más allá de las preseas, la participación de los hermosillenses tiene un significado especial para quienes impulsan el desarrollo del Sambo en Sonora: demostrar que existe talento y capacidad para competir en escenarios nacionales e internacionales cuando se generan las condiciones adecuadas.
“Estamos muy contentos de representar a Sonora. Teníamos que estar en esa competencia como diera lugar”, expresaron los atletas, quienes señalaron que uno de sus principales objetivos es contribuir a que esta disciplina tenga una mayor presencia en la entidad.
Y lanzaron un mensaje que va más allá del resultado deportivo.
Su misión, explicaron, es difundir el Sambo en todos los municipios de Sonora, al considerar que limitar la práctica de una disciplina a una sola localidad reduce las posibilidades de descubrir nuevos talentos.
“Nadie debe ser truncado para practicar cualquier deporte. No hay excepciones”, señalaron.

Un deporte que exige técnica, fuerza y disciplina
El Sambo es un arte marcial moderno y deporte de combate que nació en la antigua Unión Soviética durante la década de 1920.
Su nombre proviene de la expresión rusa relacionada con la “defensa personal sin armas” y su desarrollo estuvo vinculado originalmente con la preparación para el combate cuerpo a cuerpo.
Con el paso del tiempo, el Sambo incorporó elementos de diferentes sistemas de combate, entre ellos el judo, la lucha, el jiu-jitsu y diversas técnicas tradicionales de las repúblicas soviéticas, hasta consolidarse como una disciplina con identidad propia. En 1938 fue reconocido oficialmente como deporte.
Actualmente existen diferentes modalidades, entre ellas el Sambo Sport, caracterizado por lanzamientos, controles, trabajo en el suelo y técnicas de sumisión y luxación, particularmente sobre las piernas, mientras que el Sambo de Combate incorpora elementos de golpeo y presenta un nivel de contacto mucho mayor.
Esa combinación de lucha, proyecciones, control y técnicas de sometimiento ha hecho que el Sambo sea considerado una de las disciplinas de combate con gran influencia dentro de la evolución de las artes marciales mixtas (MMA).
Los atletas utilizan una vestimenta característica integrada por la kurka, pantalones cortos y los tradicionales zapatos de lucha conocidos como sambovki.
Sonora, ante el reto de crecer
Las dos medallas obtenidas en la Ciudad de México representan un resultado importante, pero también colocan sobre la mesa un reto mayor: hacer crecer el Sambo en Sonora.
Para los representantes hermosillenses, el objetivo no debe limitarse a ganar campeonatos.
La apuesta es llevar esta disciplina a diferentes municipios, generar escuelas, detectar niños y jóvenes con aptitudes y construir un proceso deportivo que permita que nuevos talentos tengan la oportunidad de llegar a competencias nacionales e internacionales.
En una entidad con tradición en diferentes disciplinas de combate, el Sambo busca abrirse espacio y convertirse en una alternativa para las nuevas generaciones.
El oro de Julio Alfonso López y la plata de Óscar Coronel pueden ser apenas el comienzo.
Porque detrás de cada medalla existe un mensaje: Sonora tiene talento para el Sambo.
Ahora el desafío será encontrarlo, formarlo y darle la oportunidad de competir.
Desde Hermosillo hasta cualquier municipio de Sonora, el tatami puede convertirse en una plataforma para construir disciplina, carácter y futuros campeones.


























