Kiosco Mayor


De Francisco Rodríguez

Fracasó estrategia de seguridad

*Abrazos no balazos, no dio resultado positivo

*AMLO regresa al esquema de Calderón y Peña

Independientemente de ser otra contradicción de Andrés Manuel López Obrador, quien en campaña criticó severamente la presencia del Ejército en labores contra la delincuencia y ahora ordena, por Decreto, que las fuerzas armadas lleven a cabo labores de seguridad, es una decisión demostrativa de una realidad: el fracaso de la estrategia de seguridad.

Los “abrazos no balazos” no dieron resultados ni para combatir al crimen organizado ni a la delincuencia común.

La Guardia Nacional no ha sido suficiente para esta lucha, y tal vez no porque sea deficiente, sino más por bien por el montón de tareas encomendadas, principalmente la de contención de inmigrantes hacía los Estados Unidos.

Durante muchos años, 10 o 12, López Obrador fue un crítico sistemático sobre la presencia del Ejército en las calles de México combatiendo el crimen organizado. Ello se inició en la administración del panista Felipe Calderón y la continuó el priista Enrique Peña Nieto.

López Obrador como discurso de campaña prometió regresar a los soldados a los cuarteles. Siempre afirmó que no era con militares como se debía combatir la delincuencia.

Al inicio de su gobierno, AMLO, quizá con buena intención, habló de hacerlo atacando las causas sociales y comenzó con sus dichos: “abrazos no balazos”, “Sicarios no, becarios sí”, y reforzó “su estrategia” con la amenaza de acusarlos con la abuelita si no se portaban bien. Desde luego eso causaba más risa que otra cosa.

Pero luego de un año y medio de su gestión, se da cuenta que no puede resolver el complicado problema de la inseguridad en México con su estrategia, y las estadísticas lo ponen contra la pared, pues cada mes se rompe el record de más muertes violentas.

Se dio cuenta que el ofrecer abrazos no balazos y el acusarlos con la abuelita, no dieron resultados positivos y opta por regresar al mismo esquema de Calderón y Peña Nieto: sacar al Ejército a combatir la delincuencia. Es decir, lo que tanto criticó durante muchos años, es exactamente lo que hará: militarizar al país, igual que ellos (Calderón y Peña), o más.

Desde luego tampoco se puede afirmar que con esta nueva estrategia se resuelva el problema de la inseguridad en México.

Debemos entender que el problema es grave y no se resuelve de un día para otro, y menos si no existe una seria y eficiente estrategia para combatirlo.

Así que, a un año y medio del gobierno de López Obrador, la estrategia para dar seguridad a los mexicanos ha fracasado.

Viene otro intento, ojalá y tengan más éxito. Es otra oportunidad para el sonorense Alfonso Durazo, titular de Seguridad Pública del país.

Al tiempo.

Twitter: @kioscomayor

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