Guajardo defiende la canasta básica 


El titular de Economía argumentó que en el sexenio de Felipe Calderón el precio del pollo y la tortilla subió en 58% y 66.2%; respectivamente, mientras que el huevo duplicó su costo.

Al responder a las críticas panistas sobre el alza a las gasolinas en el actual sexenio, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, reprochó la inflación de la canasta básica en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, al comparecer ante los senadores por la glosa al sexto Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Argumentó el titular de Economía que “el pollo subió 58% con Calderón y 19.9% con Enrique Peña Nieto; la tortilla aumentó 66.2% con Calderón y 17% con Peña Nieto y el huevo dobló su precio con Felipe Calderón, que no se modificó en todo el presente sexenio”, y acompañó el reproche con la frase “los pobres no comen gasolina; comen tortilla, leche y huevo”.

Durante su comparecencia ante el pleno del Senado, criticó que los gobiernos del PAN cometieron el error de “conducir este país con los mismos instrumentos de un partido hegemónico, y ¿cuál fue el resultado?, que los poderes fácticos se treparon encima, que los que mandaban eran los monopolios y no el interés de la gente”.

Destacó que cuando no se ha gobernado, se tiene el beneficio de la duda, pero cuando ya se gobernó “es difícil tener el beneficio de la duda” e instó al nuevo gobierno a hacer “de esta transición una verdadera reforma, que vuelva a balancear los poderes de la gente contra los poderes fácticos, y eso está en manos del Estado mexicano”.

Durante la comparecencia, habló del nuevo perfil de los tratados comerciales que ha firmado México durante este sexenio, que por primera vez incluyen beneficios directos a las pequeñas y medianas empresas y a los trabajadores. Respondió todas las preguntas de los senadores en torno de los acuerdos comerciales. Reiteró que el Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá se firmará el 30 de noviembre, que aunque termine su encargo el 1 de diciembre, él estará a disposición del Congreso de la Unión, en caso de que quiera conocer detalles de la negociación.

Dijo que entre algunas de las razones por las cuales existen diferencias en el grado de desarrollo de las diferentes regiones del país está la educación.

“Si la calidad de la educación en todo el país hubiera sido la misma, tendríamos múltiples historias de éxito en Chiapas, en Oaxaca y en todo el territorio nacional. La esencia del desarrollo está en nuestro compromiso con políticas públicas adecuadas, con darle al Estado mexicano la conducción en la educación para dirigir las historias de éxito de muchos mexicanos, y esto va más allá de tratados internacionales”, dijo. Recordó también que “los acuerdos comerciales internacionales, para integrarnos a la economía global, han demostrado sin duda ser catalizadores de crecimiento, pero no son instrumentos suficientes para resolver el dilema del desarrollo económico y social”.

Ildefonso Guajardo reservó la última etapa de su comparecencia para responder a las críticas del PAN, vertidas por Víctor Oswaldo Fuentes. Aclaró que no es su estilo comparar el antes y el después, pero en esta ocasión era necesario. Dijo que en el sexenio del panista Felipe Calderón, México estaba en el lugar 66 de competitividad; hoy está en el 51; el valor adquisitivo del salario mínimo con Enrique Peña Nieto se recuperó 16.8%; con Calderón sólo 1.3%; abrir una empresa llevaba 12 días con Calderón y ahora es de cuatro días; la inflación acumulada con Vicente Fox fue de 4.8%; con Calderón de 4.35% y ahora cuatro por ciento. El crecimiento trimestral fue de 2.4% con Enrique Peña y de 1.7% con Felipe Calderón.

“En fin, aquí hay que medir: los pobres no comen gasolina, comen tortilla, leche y huevo”, y así finalizó su comparecencia ante el pleno del Senado.

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