De Primera Mano


Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

“Tiempo perdido, hasta los santos lo lloran”

ES FRANCAMENTE inconcebible que año tras año vivamos la misma tensión y el mismo fenómeno en nuestra máxima casa de estudios: El temor de una huelga que haga perder tiempo, dinero y esfuerzo a los sonorenses que pagamos impuestos para el sostenimiento del Alma Mater y a los 40 mil estudiantes que “les matan” un tiempo irrecuperable.

Hace exactamente 42 años, el entonces gobernador sustituto de Sonora, Alejandro Carrillo Marcor, autorizó se le otorgara el reconocimiento como sindicato al STEUS, entonces comandado por Francisco Moreno Calles, afín a la izquierda, con la esperanza de que le provocara problemas al entonces Rector de la Unison, Alfonso Castellanos Idiáquez.

La historia del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora, se unió al del STAUS (Sindicato de Trabajadores Académicos) en colocar año tras año un rosario de exigencias ante unas autoridades universitarias frías e indolentes y un palacio de Gobierno y un Congreso del Estado, indiferentes y sordos ante la comunidad al interior del “Campus”.

Es una historia recurrente. Año tras año, la misma historia. El “calvario” del rector en turno haciendo llegar a las señoras y señores diputados sus propuestas para aumentar el presupuesto universitario y el clásico desdén final ante la máxima: “No hay dinero”.

Y “no hay dinero” sabedores de que llegarán los meses de marzo y abril, se acercarán las fechas de las revisiones de contratos colectivos de trabajo, se harán presentes las exigencias sindicales y la respuesta será la misma: “No hay dinero”.

En 40 años de historia sindical en relación con nuestra máxima casa de estudios, nadie ha tenido la capacidad de prever situaciones como la que una vez más vivimos desde ayer por la tarde, al verse colgando las banderas rojinegras en las instalaciones de todas las unidades en el Estado.

De esos 40 años de historia sindical, 25 han trascurrido con directivos surgidos del grupo de la facultad de Ciencias Químicas… Jorge Luis Ibarra, Pedro Ortega Romero, Heriberto Grijalva Monteverde y ahora Enrique Velásquez… Y todos ellos, ante el problema laboral que avistan desde hace varios meses, sólo han cruzado los brazos.

Por eso, hay quienes opinan que hace apenas se llevó a cabo un relevo en Rectoría, simplemente para que todo continuara igual.

¿Cambiarán la Ley universitaria los diputados del Congreso del Estado para dejar de vivir esa tensión y evitar el sufrimiento de estudiantes y sus padres de familia?

Desde luego que no. Su capacidad no les da para mucho. Todo esto es pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo.

Al final, recibirán sus salarios caídos. Dinero que sale de la clase trabajadora de Sonora. Una verdadera grosería en esta época.

Y el tiempo perdido, hasta los santos lo lloran.

EL EMPRESARIO más importante de México, Carlos Slim Helú, salió ayer ante los periodistas a defender la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México… Admitió que sus empresas participan con un 8 por ciento del valor de la inversión, que no le han tocado actos de corrupción, pero comparó esta obra con la grandeza del Canal de Panamá… La trascendencia de esta declaración de Slim es su rompimiento con el candidato presidencial de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, quien abiertamente ha dicho que de llegar a Los Pinos, suspenderá dicha obra… Antes de esto, se ligaba a AMLO con Slim… Una de las señales era la designación de un sobrino de este acaudalado empresario como quien llevaría a cabo las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte… Carlos Slim dijo que López Obrador no está tomando en cuenta todos los factores que influyen en la construcción de esta magna obra y en la transformación que desarrollará en todo el Valle de México.

NO PASARON muchas horas para que Andrés Manuel le respondiera a Slim… Empezaba la tarde cuando el candidato presidencial de MORENA dijo que si Slim quería su aeropuerto, “que lo construyera con su propio dinero” y que tenía serias sospechas de que “Salinas o Peña Nieto habían ordenado a este empresario a lanzarse en su contra para perjudicar su candidatura”… Hasta esta noche las opiniones más serias avalaban las opiniones de Carlos Slim, en tanto consideraban la respuesta de AMLO, poco seria y de muy bajo nivel para un aspirante presidencial, lo que le mostraba como “un intolerante”…

Es muy pronto para medir si el “Peje”, con esas actitudes, iniciará una caída… Lo que sí es cierto, es que todos los días hace un hoyo al volcán que puede hacer erupción y terminar por sepultarlo.

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