Dichos y Hechos


Jesús García de la Cruz

2018: Presencia del populismo electoral

Históricamente los mexicanos hemos enfrentado la escalada de precios y servicios a los primeros minutos de la apertura de un nuevo calendario. Tan artera y deshumanizada práctica popularmente denominada como “La cuesta de enero” inicia desde el momento mismo de darse a conocer los minisalarios, condición que provoca la ruptura de la burbuja de optimismo pródigamente lanzada durante los etílicos cuan alborozados festejos de fin de año.

Así ha venido ocurriendo y en este 2018, según los analistas del entorno económico-financiero los problemas a enfrentar serán de mayor calado derivados a múltiples factores, entre los que sobresale el llamado efecto Trump, con su amenazante construcción del muro fronterizo y acabar con el TLC, entre otras racistas y desquiciadas ocurrencias.

Con tan nociva cauda de perversos presagios arrancamos cada nuevo año cobijados con el manto de la fe guadalupana y colmados de inquebrantable convicción en los milagros. Sin embargo, ante tan incierto panorama los mexicanos contaremos en este año de gracia con la presencia salvadora de los precandidatos de las tres coaliciones políticas electorales a la presidencia del país.

No más motivos de desesperanza ya que tanto Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Morena-PT-PES, así como Ricardo Anaya, del PAN-PRD-Movimiento Ciudadano y José Antonio Meade, del PRI-PVEM-PANAL, desde el 14 de diciembre en que arrancaron las precampañas se han comprometido a resolver todos los problemas de México y los mexicanos.

No más actos de corrupción ni de violencia, aplicación del estado de derecho, de respeto a los derechos humanos, de mayores oportunidades de estudios para los jóvenes, a la salud de todos los mexicanos y mexicanas, así como de trabajos dignos y bien remunerados que vendrán en su conjunto a garantizar la ansiada paz social; en fin, el maravilloso mundo de la pequeña Alicia visualizado por el escritor Lewis Carrol.

No podría ser de otra forma y manera, dado el acendrado espíritu humanitario y de servicio que históricamente ha caracterizado a nuestra sacrificada clase política. En este contexto, nos vienen brindando un amplísimo abanico cargado de esperanzadoras cuan populistas promesas gracias a la benevolencia del Instituto Nacional Electoral al autorizarle a las coaliciones políticas más de 60 millones de sport.

En esta coyuntura los conspicuos pretensos a instalarse durante seis largos años en la casa presidencial de Los Pinos vienen realizando enajenados ofrecimientos monetarios a toda la población. López Obrador ha manifestado, de llegar a la presidencia del país, ofrecerá millonarias becas a todos los jóvenes conocidos como los Ninis. Por su parte Ricardo Anaya, para no ser menos, propone otorgar una renta básica universal a todos los mexicanos nacidos en este maravilloso país, en tanto, José Antonio Meade, nos garantiza que de llegar a ocupar el sillón presidencial llevará al país a ser una potencia mundial; sí, a una potencia mundial.

Tan ilógicos y alejados pronunciamientos sobre la realidad nacional hacen pensar que viven en otra dimensión alejados de los problemas económicos por los que atraviesa nuestro país. El populismo tan criticado ha vuelto a marcar presencia en los ofrecimientos de tan conspicuos personajes que aspiran a gobernarnos.

Así es como luce el panorama político electoral, plagado--como ha sido costumbre--de desatinos y falsarias promesas de bienestar social que estaremos escuchando hasta el 27 de julio en que concluirán las campañas.

Finalmente, apartado de toda actitud catastrofista y de tan costumbristas y banales promesas de campañas, les deseo a mis cuatro lectores mucha salud, paz y prosperidad en este nuevo amanecer.

¡Feliz año 2018!

Gracias, siempre.

Jegar35@hotmail.com

Correosonorense.com.mx

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