LAS 13 RAZONES… EN EL DEPORTE.


Este fin de semana termine de ver la serie de Netflix “13 Reasons Why” (13 razones), es la historia de Hannah Baker, una estudiante de preparatoria que se suicida en la bañera de su casa y las razones las platica en audio cassets que se van pasando entre los alumnos, que en alguna parte de su corta vida, le hicieron daño físico y emocional y al final la llevan a decidir quitarse la vida.

Muy interesante el drama, porque nos da una idea de lo que sucede diariamente en las aulas de Estados Unidos y no creo que tenga mucha diferencia de lo que pasa en los salones de Sonora y México.

Pero no solo las 13 Razones son en la escuela, también se pueden registrar en el ámbito deportivo, sí, en esos espacios donde dejamos a nuestros hijos a practicar algún deporte, los cuales usamos, en muchas ocasiones, como “guarderías”, dejando la responsabilidad a los entrenadores, que en muchos de los casos, forman parte de esas 13 Razones.

Sin duda los tiempos han cambiado, la modernidad, en todos los aspectos nos alcanzó. Antes los padres, abuelos, hermanos, se quedaban viendo la práctica deportiva de los niños. Hoy, solo los dejamos y regresamos a la hora de salida. En muchos de los casos los esperamos en el carro a que se suban sin interactuar con nadie.

Han hablado de esos momentos con su hijo, de cómo les fue, como lo tratan sus compañeros o el mismo entrenador?.. Porque siempre hay uno o una, que es la voz negativa de cada grupo o la o el envidioso. Es el que dice “no puedes”, “que malo eres”, “no te sale”, te meten el pie o te empujen, en resumen el bullying. Niños “doble cara” y como padres no creemos que puedan ser así.

Y Claro, si lo subimos de nivel, en ocasiones el trato que dan los maestros o entrenadores es poco habitual; gritos, regaños públicos, empujones y hasta golpes puede ser muy comunes y los disfrazamos con “es parte de la disciplina”.

Pero si a eso, le agregamos que existen entrenadores con alumnos “preferidos”, que les dedican más tiempo y dejan a un lado al resto del grupo o que reciben un pago extra y eso conlleva impedir la superación del equipo para que solo uno sobresalga, pues la falta de profesionalismo y ética sale a la luz.

Entonces, en que parte de las 13 Razones estamos con nuestros hijos?. Cuando eres seleccionado cuentas con el apoyo de un psicólogo deportivo, claro, si el entrenador lo ve necesario o está capacitado para decidir que el menor necesita ayuda profesional.

Pero esos miles de deportistas que no están en selecciones, que participan en campos o gimnasios de todos los niveles y disciplinas, donde el entrenador es una persona que está ahí por gusto, más que por conocimiento o que fue atleta en su niñez.

Ahí, es donde los padres de familia toman un papel muy importante, conocer y platicar con sus hijos; involucrarse en sus actividades, conocer al resto de los padres y a los entrenadores, ya que se van dando cuenta de cómo están las cosas y pueden detectar algún inicio de bullying o acciones que no son adecuadas.

Espero para el próximo espacio, contar con algún comentario de un psicólogo deportivo y nos den algunos tips de cómo detectar indicios de bullying o mal trato hacia los menores.

Por hoy es todo, si Dios quiere nos leeremos la próxima semana y mientras tanto, por las diferentes redes sociales. Muchas gracias.


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